Dormir

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miércoles, 28 de enero de 2009

Poeta sin luz

En la habitación donde el opio solo existe narrado en un viejo libro de Poe, sentada frente a el enorme error que es la media noche, aquella que había amado durante algunos días, pero que ahora la misma oscuridad le jugaba con tiranía, le dejaba caer unas minúsculas y etéreas lagrimas, que reían con regocijo al ver como esta poeta desgraciada lloraba.

¿Poeta sin luz que llora a la ausencia?

Palabras de musas que entran como taladros semi afilados en la mente de la que escribe palabras inertes, aun cuando ella deseaba su musa, el ocio de la media noche la hizo decaer en la inspiración ilusa de un ente solitario acompañado.

La confusión del medio día dejo que la ventana abriera las puertas de toda la casa oscura, donde la mínima ilusión de una mente extravagante y sola, claramente sola, dejo navegar a un planeta desconocido, cuyas imágenes al principio, eran vagas, confusas, pero bellas, ahora son vagas, confusas y dolorosas, dejan el sentimiento elegido por el dios que murió, “odio”

Deja una luz tenue que atormenta, estremece como la guillotina que mató a miles, dejo ver su bella figura, su tierna tez, su exuberante cuerpo y la lindeza de su rostro frente la puerta -¿Por qué te presentas junto a mí?- Dejo entrar primeramente toda su alma, que me cautivo con un solo suspiro, el mismo que había cautivado al solitario acompañado.

La masa cerebral hacia su trabajo, planteaba la figura de la luz, como la bella enemiga masoquista, dejaba caer el flujo de la media noche, las letras desalineadas que alejaban a la inspiración de un buen vino y torturaban unas cuantas neuronas en el centro de la cuchilla que miraba con regocijo el sepulcral encuentro.

La poeta quedó derrotada, sus orbes no dejaban imaginar otra situación mas que el engaño- ¡Maldito corazón! ¿Por qué no entierras las aguas rojas en la necrópolis del perdedor? ¿Por qué no dejas una vacilante experiencia mortal, y elevas tu camino hacia la intención de la ausencia de color?-

Mente juega como niña, y me tiene como una de sus marionetas, recoge las imágenes más exuberantes del ocaso intenso, las deposita en los recuerdos de una cama solitaria con vista al árbol que ilumina la luz de luna, llega una caricia de un animal rastrero, que deja marcas en el rostro, este empieza a empodrecer, los gusanos comen los labios, los ojos deciden salir de su habitual lugar y visitar el piso olor a pino, el cuerpo llega a una conclusión, -¡Deja que me pudra, como mi alma se pudrió¡-

1 comentario:

jcervantesvaldez dijo...

aa va enserio? ya vi ke si va en serio esto del blog! jaja ke bueno!! jaja te leere muy muy seguido :D aunke aveces no entienda ni maiz de lo que hablas jaja